NETWORKING: SOLO A 6 CLICKS DE LO QUE BUSCÁS

Más de una vez lo habremos escuchado: “El mundo es un pañuelo”. Vivimos constantemente formando grupos y conjuntos dinámicos, que a su vez se asocian con otros conjuntos, formando una red que podemos llamar, nada más y nada menos, sociedad. La forma científica en la que se resume esta simple idea es la teoría de los “6 grados de separación”, que indica que solo hay seis personas separándonos de cualquier otra persona en el mundo. Ya sea una estrella de Hollywood, un empresario francés o el mismísimo Bill Gates; solo seis pasos lo separan de nosotros.

El concepto de networking se aplica sobre esta percepción de un mundo compuesto por la conexión entre las personas. ¿Qué significa? El trabajo constante y aplicado sobre la propia red de contactos. Para cualquier profesional, un entorno social compuesto de contactos importantes, variados o simplemente conectados con otras personas, multiplica exponencialmente las posibilidades de sus relaciones profesionales.

El networking también se aplica en muchas facetas de nuestra vida diaria. La mayoría de nosotros hacemos networking sin darnos cuenta, ya que muchas relaciones profesionales empiezan de manera informal, cuando salimos a cenar con unos amigos o acudimos a una fiesta de cumpleaños.

¿Para quién resulta útil? ¡Para todo el mundo! Tanto para quienes están buscando trabajo como para quienes ya lo tienen: el networking es una actividad permanente y una estrategia bidireccional, en la que todos los implicados ganan.

La clave para poder definir una estrategia que se adapte a nuestras necesidades y trabajar esta red de contactos de manera adecuada, está en aprender a identificar dónde está nuestro público objetivo: a veces, estará en Facebook e Instagram; en cambio, otras, en la próxima reunión de ex alumnos.

¿Por qué necesitamos trabajar nuestra red de contactos?

Para encontrar trabajo: puede parecer la opción más evidente, pero trabajar la red de contactos puede ayudarnos a encontrar un nuevo empleo, o a incorporarnos de nuevo al mercado laboral. Se estima solo el 20% de las ofertas de empleo se hacen públicas, lo que quiere decir que hay un 80% de puestos en empresas que se cubren por otras vías: recurriendo a su red de contactos, recomendaciones de sus propios empleados, contactando trabajadores de otras empresas, etc.

Para estar más satisfechos con nuestro puesto: hay algo que pesa mucho más que un CV impecable o unas aptitudes aparentemente ideales: las relaciones personales. El networking nos permite ir más allá del currículum a la hora de buscar trabajo y presentar de forma más directa lo que hacemos y lo que buscamos a potenciales empleadores.

Para inspirarnos: Además de trabajos y oportunidades, estar en contacto con profesionales de nuestro sector es inspirador. Podemos descubrir otras maneras de hacer las cosas, recibir buenos consejos y enterarnos de novedades que de otra forma se nos habrían escapado.

Para acceder a nuevos círculos profesionales: una estrategia de networking bien ejecutada, con mensajes personalizados en cada contacto, nos permite establecer potenciales colaboraciones, intercambiar servicios, expandir nuestro negocio y, por supuesto, acompañar a otros en su camino hacia el éxito profesional.

Pero, ¿la red de contactos es en sí misma un valor? No exactamente. Esa red debe ser productiva, es decir, que vale más por su calidad que por su cantidad. Hay que desarrollarla, cultivarla y cuidarla para que sirva a nuestras necesidades.

Comments are closed.