Las 10 reglas de oro del nuevo Networking

(Fuente: El Cronista)

El networking es fundamental para el desarrollo profesional. En tiempos de trabajo remoto colaborativo y home office prolongado, su versión virtual se vuelve más estratégica que nunca.

Básicamente, se trata de crear una red colaborativa de contactos con quienes tienen intereses parecidos, a fin de descubrir oportunidades de trabajo y de negocios. Ese entramado se construye progresivamente: de nada sirve activar una red social como LinkedIn, si no mantenés tu perfil actualizado, como tampoco te lleva a ningún resultado óptimo tener una presencia impredecible o inconstante en foros, capacitaciones o asociaciones profesionales de tu área.

Cómo crear una red de contactos valiosos

Hay un prejuicio que asume que el networking se trata solamente de vender(se) y obtener beneficios individuales. ¡Nada más alejado de la realidad! Se trata de dar al otro la oportunidad de descubrir en tu propuesta algo que les permita potenciarse mutuamente.

Podés comenzar con los contactos que ya tenés: compañeros de estudio, colegas con los que trabajaste, ex empleadores, conocidos que estén alineados con tu perfil. Los principales requisitos en esta primera instancia son:

  • Conocer muy bien tu mercado
  • Tener las metas claras
  • Construir un perfil sólido y consistente
  • Posicionar tu marca personal
  • Ser una oferta de valor interesante y diferente

Las 10 reglas del nuevo networking

  1. Dar para recibir. Es necesario tener en claro qué vas a aportar a los demás en el corto, mediano y largo plazo. Las puertas se abren para quienes son confiables, y allí el factor tiempo es clave.
  2. Agregar valor. El networking parte de un interés genuino por relacionarse y establecer vínculos en doble vía. Empezá siempre por indagar abiertamente qué necesitan los demás. Jamás permitas que tu ansiedad te lleve a buscar una respuesta, solución o acuerdo antes de mostrar lo que valés.
  3. Definí tu sentido. Necesitás conectar previamente con tu propósito para orientar tus esfuerzos a ayudar al otro a conseguir sus objetivos. Esta táctica es prácticamente infalible para que, luego, ellos te ayuden, aconsejen, recomienden.
  4. Segmentá. No todos tus contactos son tu público objetivo. Y recordá que no hay un networking igual a otro: necesitás diseñar estrategias diferentes para cada persona. No es lo mismo relacionarte con el gerente de una empresa, con los miembros de la comisión directiva de una asociación profesional, con un headhunter.
  5. Tomá la iniciativa. Si no te movés, no sucede. Ocupate de mantener tu red viva y enpermanente transformación. Podés empezar haciendo 5 contactos nuevos por día a través de las redes sociales, siempre en forma personalizada.
  6. Respetá el espacio y los tiempos ajenos.  Nunca invadas a los demás. Recordá que insistencia no es lo mismo que persistencia, que es justamente la cualidad de la cual depende un networking exitoso. ¡Y entrenate en aceptar un ‘no’ como respuesta!
  7. Sé transparente. Al crear tu red de contactos es necesario que tu honestidad y buenas intenciones estén siempre presentes, por más que otros no se comporten así con vos.
  8. Anticipate a la necesidad. Una vez que ponés tu red de contactos en marcha, las interacciones deben ser ágiles. Aprendé a detectar las oportunidades de crear un sentido de necesidad, despertando curiosidad, dando información, invitando, compartiendo.
  9. Exponé tus ideas con asertividad.Es una de las habilidades blandas que más te servirán para hacer networking. Podés trabajar con mapas conceptuales para organizar tus ideas y la forma de compartirlas. El objetivo es destacarte por tus méritos, solvencia y diferenciales.
  10. Sostené las relaciones. Tus vínculos profesionales serán perdurables si tus intenciones personales son honestas. La autenticidad es lo opuesto a la construcción de un ‘personaje profesional’.

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